La teatralidad está en la música
Durante los meses de marzo y abril de este año, Manon Lescaut regresaba a las tablas del Liceo de Barcelona. De la crítica para la revista Scherzo del periodista y crítico musical Javier Pérez Senz entresaco los siguientes párrafos, muy esclarecedores a la hora de relacionar el estilo pucciniano con las voces que requiere:
«En las óperas de Puccini, la teatralidad está en la música. El genial compositor italiano plasma las emociones de los personajes con arrebatadora inspiración melódica y mueve la acción con certero instinto teatral y máxima opulencia orquestal. La paleta de colores es bellísima; también lo son los detalles de una orquestación brillante que alterna delicadeza, transparencia y elegante finura, con tremenda fuerza en los contrastes dinámicos, con clímax de apabullante potencia. Y en esas agitadas aguas, no sobreviven todas las voces. (…) No es solo cuestión de batuta, porque Puccini debe sonar a Puccini y su peso orquestal, aunque aconseja la contención en los momentos más líricos, no admite rebajas drásticas. Dicho de otra forma, hoy en día hay demasiados cantantes que, por su escaso volumen, no deberían cantar Puccini y, sin embargo lo hacen, forzando sus medios naturales. Pero cuando, ante idéntica potencia orquestal, oyes bien a unos y a otros casi ni los percibes, se evidencian otros problemas. En este sentido, siempre recuerdo los consejos que el inolvidable Alfredo Kraus daba a un joven tenor que después ganó fama -sigue siendo muy famoso- y que rayaba la excelencia cantando grandes papeles líricos de Donizetti, Gounod y el Verdi más lírico, pero que estaba deseando cantar Puccini. ‘No fuerces tus medios naturales y ten mucho cuidado con Puccini, una cosa es grabar Rodolfo o Cavaradossi en un estudio, y otra muy diferente cantarlo en teatro y superar la barrera orquestal'». (2026).
Javier Pérez Senz, es un periodista, escritor y crítico musical, habitual colaborador, entre otros medios, de Scherzo, EL PAÍS o Radio Clásica.
– Fuente: Texto extraído del artículo firmado por Javier Pérez Senz, titulado Asmik Grigorian, una Manon Lescaut ‘sin papeles’ que conmueve al Liceu y publicado el 19 de marzo de 2026 en la revista española de música clásica Scherzo.
