Turandot

TURANDOT.- (SC91)

Duodécima y última ópera de Giacomo Puccini (décimo estreno). Drama lírico en tres actos completado por Franco Alfano -último dúo y final-, con libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni, basado en la fiaba Turandotte (1762) de Carlo Gozzi.

ESTRENO

Estreno el 25 de abril de 1926 en el Teatro alla Scala de Milán, con escenografía de Galileo Chini, realizada por Alessandro Magnoni; vestuario y atrezzo de Caramba; coreografía de Giovanni Pratessi; primera bailarina, Cia Fornaroli; y dirección de la puesta en escena de Giovacchino Forzano y Caramba. Bajo la batuta de Arturo Toscanini interpretan los papeles principales: Rosa Raisa (Turandot), Miguel Fleta (Calaf), Maria Zamboni (Liù), Carlo Walter (Timur), Francisco Fernández Dominicis (Altoum), Giacomo Rimini (Ping), Nello Palai (Pang), Giuseppe Nessi (Pong) y Aristide Baracchi (un mandarín). Maestro del coro, Vittore Veneziani.

LOCALIZACIÓN, PERSONAJES Y TESITURAS

En Pekín (China), en el tiempo de las fábulas.

La Princesa Turandot (soprano). Calaf, el príncipe desconocido (tenor). Liù, sirvienta de Timur (soprano). Timur, el destronado rey tártaro y padre de Calaf (Bajo). El Emperador Altoum, padre de Turandot (tenor). Ping, canciller (barítono). Pang, mariscal (tenor). Pong, cocinero (tenor). Un mandarín (tenor). Servidores de Ping, Pang y Pong, el verdugo, el pueblo, los guardianes, mujeres, hombres, muchachos, los sacerdotes blancos del cortejo, las esclavas de Turandot, los fantasmas de los muertos, los sabios, los heraldos y los esbirros.

FUENTE LITERARIA Y LIBRETO (Artículo en elaboración)

SINOPSIS ARGUMENTAL

Acto I:

El mandarín anuncia el edicto: Turandot, hija del Emperador, se casará con quien sea capaz de resolver tres difíciles enigmas propuestos por ella misma. El príncipe de Persia ha fracasado en la prueba y será decapitado al salir la luna. Mientras tanto, en medio de la confusión de la multitud impaciente por la inminente ejecución, el joven Calaf se encuentra con su anciano padre Timur, el depuesto rey tártaro que se haya acompañado de su devota esclava Liù, quien está secretamente enamorada del hijo del anciano. Mientras la multitud pide perdón para el príncipe persa, Turandot ordena al verdugo que lo ejecute. Precisamente en ese momento, Calaf queda impactado por la belleza regia de la Princesa y preso de amor decide probar suerte y resolver los tres enigmas. A pesar de los esfuerzos de los tres ministros del reino, Ping, Pong y Pang, por detenerlo, Calaf hace sonar el gong pronunciando el nombre de la despiadada Turandot aceptando así el desafío.

Acto II:

La escena se desarrolla de noche. Los tres ministros del reino, Ping, Pong y Pang, se quejan de las constantes ejecuciones de las víctimas de Turandot. En la plaza del palacio todo está preparado para el desafío de los enigmas. El emperador intenta persuadir a Calaf de que desista de su temeraria intención, pero él se niega. Turandot explica el motivo de su comportamiento: en el pasado, su reino fue conquistado por los tártaros y una de sus antepasadas ​​fue forzada por uno de esos bárbaros. Sin embargo, Calaf consigue resolver todos los enigmas y la princesa se desespera. El emperador debe respetar su palabra y entregar Turandot al príncipe ignoto. Sin embargo, Calaf propone un nuevo desafío a Turandot: si logra descubrir su nombre antes del amanecer, le entregará su vida. Se acepta el pacto y suena solemnemente el himno imperial.

Acto III:

Los heraldos anuncian la orden de la Princesa de que nadie duerma en Pekín hasta que se descubra el nombre del osado príncipe extranjero. Liù y Timur son convocados ante Turandot, para revelar el misterioso nombre. La joven esclava, para proteger al viejo Timur, admite que es la única que conoce la verdadera identidad del príncipe, pero que no la revelará. La pequeña Liù es torturada pero sigue guardando silencio, es el amor el que le da la fuerza para resistir. Liù, incapaz de ocultar el nombre por más tiempo, se suicida con un puñal que le arrebata a un guardia. El cuerpo sin vida de la joven esclava es llevado a hombros en cortejo fúnebre. Turandot, profundamente conmovida por el sacrificio de amor de Liù, admite ahora sentirse atraída por el príncipe, aunque inicialmente se sintió intimidada por él, pidiéndole que no la humille, a lo que Calaf responde revelándole su nombre y, en consecuencia, entregándole su vida. Al día siguiente, frente al palacio real, Turandot declara públicamente que el verdadero nombre del príncipe desconocido es Amor. La princesa, ahora enamorada, se abandona en brazos de Calaf con gran alborozo del pueblo.