Edgar

EDGAR.- (SC62)

Segunda ópera de Giacomo Puccini. Drama lírico en tres actos con libreto de Ferdinando Fontana, basado en el drama La coupe et les lèvres (1831) de Alfred de Musset.

ESTRENO Y SUCESIVAS VERSIONES

Estreno el 21 de abril de 1889 en el Teatro alla Scala de Milán, como drama lírico en cuatro actos, con escenografía de Giovanni Zuccarelli, vestuario de Adolf Hohenstein y dirección de escena de Gaetano Archinti. Bajo la batuta de Franco Faccio interpretan los principales papeles: Gregorio Gabrielesco (Edgar), Aurelia Cattaneo (Fidelia), Romilda Pantaleoni (Tigrana), Antonio Magini-Coletti (Frank) y Agostino Lanzoni (Gualtiero). Maestro del coro, Giuseppe Cairati.

Primera representación de la versión original -en cuatro actos- revisada, el 5 de septiembre de 1891 en el Teatro del Giglio de Luca. Bajo la batuta de Vittorio Vanzo interpretan los principales papeles: Eugenio Durot (Edgar), Luisa Gilboni (Fidelia), Emma Zilli (Tigrana), Cesare Cioni (Frank) y Pio Marini (Gualtiero).

Versión en tres actos, estrenada el 28 de enero de 1892 en el Teatro Comunale de Ferrara. Bajo la batuta de Carlo Carignani interpretan los principales papeles: Oreste Emiliani (Edgar), Tilde Maragliano (Fidelia), Amadea Santarelli (Tigrana), Innocente De Anna (Frank) y Faustino Ratti (Gualtiero).

Primera representación de la revisión de la versión en tres actos, el 19 de marzo de 1892 en el Teatro Real de Madrid. Bajo la batuta de Luigi Mancinelli interpretan los principales papeles: Francesco Tamagno (Edgar), Eva Tetrazzini (Fidelia), Giuseppina Pasqua (Tigrana), Ignacio Tabuyo (Frank) y Martín Verdaguer (Gualtiero).

Versión definitiva en tres actos, estrenada el 8 de julio de 1905 en el Teatro de la Ópera de Buenos Aires. Bajo la batuta de Leopoldo Mugnone interpretan los principales papeles: Giovanni Zenatello (Edgar), Rina Giacchetti (Fidelia), Giannina Russ (Tigrana), Enrico Nani (Frank) y Remo Ercolani (Gualtiero).

LOCALIZACIÓN, PERSONAJES Y TESITURAS

Flandes, siglo XIV.

Edgar (tenor). Fidelia, hija de Gualtiero y hermana de Franck (soprano). Gualtiero, padre de Fidelia y Frank (bajo). Frank, hijo de Gualtiero y hermano de Fidelia (barítono). Tigrana (mezzosoprano). Campesinos, gente, soldados, niños y monjes.

FUENTE LITERARIA Y LIBRETO

Ferdinando Fontana de basó para redactar el libreto de Edgar en La coupe et les lèvres, un poema dramático en cinco actos y en verso del poeta, dramaturgo y novelista francés Alfred de Musset (1810 – 1857), que vio la luz por vez primera en la publicación mensual parisina Revue des Deux Mondes en 1831 y luego, ya en la versión en dos actos, dentro del libro Un spectacle dans un fauteuil. E. Renduel, París, 1833, un compendio que reunía una dedicatoria, una tragedia, una comedia y un poema, fechado en 1833 aunque publicado en 1832.

SINOPSIS ARGUMENTAL

Acto I. En la plaza de un pueblo flamenco.

De amanecida, los agricultores y pastores del pueblo se disponen a trabajar. Fidelia, hija de Gualtiero, está enamorada de Edgar que, a su vez, siente enorme fascinación por una gitana, la bella y cruel Tigrana, que fue abandonada cuando era niña, creciendo en el pueblo tras ser adoptada. Frank, hermano de Fidelia, también está enamorado de Tigrana, quien lo rechaza en favor de Edgar. Los habitantes del pueblo se hayan reunidos para una función frente a la iglesia y Tigrana comienza a cantar provocativamente una canción en la que muestra a todos su desprecio. Todo el pueblo reacciona amenazadoramente contra Tigrana por lo que Edgar ha de salir en su defensa y, preso de ira, prende fuego a la casa de su padre, decidido a fugarse con Tigrana. Frank intenta detenerlos, produciéndose una pelea entre ambos hombres, en la que Edgar hiere a Frank con una daga. Edgar y Tigrana consiguen huir entre las maldiciones de todos los presentes.

Acto II. En la terraza del castillo.

Edgar, que vive junto a Tigrana en un lejano castillo, no soporta ya el transcurrir de los días. Recuerda con nostalgia a la dulce Fidelia. Por contra, Tigrana le recuerda que está atado a ella por siempre y que jamás lo dejará marchar. Unos toques de trompeta anuncian el paso de un grupo de soldados frente al castillo, comandados por Frank. Edgar se reconcilia con su antiguo amigo y decide unirse a las huestes para luchar en defensa de Flandes, quedando Tigrana visiblemente contrariada.

Acto III. En un castillo cercano a la ciudad de Courtray.

Se celebra el funeral de Edgar, quien valientemente ha caído en combate. Fidelia llora desconsolada anhelando reunirse con su amado pronto, al tiempo que Frank reza una oración fúnebre. Un extraño fraile que se cubre el rostro recuerda a todos los presentes los pecados de Edgar: el incendio de la casa de su padre, la traición a Fidelia, la herida infligida a Frank, su amancebamiento junto a Tigrana… Sin embargo, Fidelia se acerca al féretro y defiende a Edgar vehementemente. Tigrana también se muestra entristecida por la pérdida de su amado, pero el fraile, con la artera promesa de recompensarla con joyas, la insta a acusar a Edgar de traición a la patria. Tigrana cae en la tentación y difama a Edgar acusándolo de traición, por lo que los soldados se dirigen enfurecidos hacia el féretro, encontrándose estos la sorpresa de que en el ataúd solo hay una armadura vacía. En ese momento el misterioso fraile descubre su rostro para sorpresa general, pues se trata del mismísimo Edgar, que no está muerto y que maldice a Tigrana para, redimido, abrazar apasionadamente a Fidelia. Mas en un instante, Tigrana blande un puñal y hunde su acero en el cuerpo de la inocente Fidelia que cae inerte al suelo, seguido de lo cual intenta escapar sin conseguirlo al ser retenida por los soldados, mientras Edgar llora desesperado sobre el cuerpo de su amada y Frank trata de consolar a un desesperado Gualtiero.